SOBRE LA FORMA O KATA
SOBRE LA FORMA O KATA
Kata significa literalmente forma. Consiste en una serie de movimientos de ataque-defensa ejecutados para dotar al cuerpo de fuerza, agilidad y destreza. En cualquier caso, al hablar de kata siempre hay que hacer mención del arte marcial chino, el Chuan Fa (1)( Funakoshi lo llama Kempo Chino) , pues de él derivan los katas principales de cada estilo, al margen de las modificaciones que han ido surgiendo a lo largo del tiempo, principalmente las introducidas en un intento por "japonizar" un arte marcial chino en esencia.
Funakoshi no define para nada el kata, ni mucho menos lo menciona en su libros más allá de la descripción de su ejecución. Sí que habla en Karate-Do Kyohan de que su práctica confiere disciplina y estabilidad al practicante . Al hablar del karate enfatiza en que se trata de una actividad saludable que quiere hacer válido para su inclusión en las escuelas y mejorar la salud de los estudiantes. Es de imaginar que se refiere a la práctica del kata más que a la propia del combate.
Dice en su libro “Karate-Do mi camino” que en el periodo en que las armas estuvieron prohibidas en Okinawa ( en una ocasión hace 600 años y la última hace casi 300 tomando como referencia el 2014) se enviaban desde Satsuma inspectores para asegurarse de que la prohibición se cumplía estrictamente. No es de extrañar que las artes de lucha a mano vacía tuvieran que esconderse por precaución y se practicaban clandestinamente. Es lógico pensar que sus habitantes practicasen para defenderse y para evitar abusos sobre sí mismos. Por ello hay que deducir que eran muchos los que conocían el sistema de mano vacía.
Esta suposición la apoya Funakoshi cuando sigue afirmando en su libro que ese aspecto clandestino persistió hasta los primeros años de la restauración Meiji, en parte debido a que el decreto permanecía impreso en la mente de la gente. Funakoshi dice en su libro:
“En mi opinión las danzas folklóricas de Okinawa utilizan cierto número de movimientos similares a los usados en Karate y creo que esto es debido a que los expertos entrenaban este Arte Marcial en secreto, incorporaban esos movimientos al baile, para confundir a las autoridades……………….los bailarines de Okinawa, tanto hombres como mujeres, utilizan sus pies y manos de forma mucho más enérgica y su entrada y salida al escenario recuerdan el principio y final de un kata”
Pero esos movimientos folklóricos bien marcados por las profundas creencias de los Okinaweneses en el mundo sobrenatural se ejecutaban como rituales para alejar los malos espíritus y luchar contra ellos. Por eso en las danzas folklóricas se aprecian movimientos de ataque y defensa. Esto que afirmo puede consultarse en cualquier libro sobre antropología oriental y en las danzas .Por ejemplo Eisa es una danza folklórica que ocupa un lugar muy importante dentro de la cultura okinawense. Su origen ritual se remonta a los antiguos festivales de los pueblos agrícolas, donde los campesinos se reunían para agradecer a los dioses las buenas cosechas y pedir por la prosperidad del año entrante. Esta danza se realiza durante el obon, festividad en la que se recibe a los espíritus de los antepasados.
La última noche del festival, estos espíritus regresan al mundo de los muertos, y los habitantes de cada pueblo se reúnen para dar comienzo al eisa. Los pobladores recorren las calles haciendo sonar los taikos para alejar los malos espíritus. El eisa cumplía una función religiosa muy importante, consolar a los espíritus de los antepasados. En la actualidad, es una de las artes más populares de Okinawa.
Si revisamos la obra “Breve Historia del Kung Fu” de Wilian Acevedo, Carlos Gutierrez y Mei Cheung. Observamos que en el capítulo Kung Fu y religión habla de que las prácticas místicas y religiosas se entroncaban con la práctica del Arte. De hecho en el compendio marcial Wubian de Thang Shunzhi(1507-1560) se recomendaba a los generales que practicasen cierto tipo de relajación con el objetivo de elaborar conjuros que les ayudasen a alcanzar la victoria en el campo de batalla. Estas prácticas no eran impuestas sino que se trataba de una opción personal. Este concepto de meditación y ritual guerrero lo encontramos en las danzas efectuadas a tal fin en cualquier etnia tal.
Las formas o katas poseían en China una aplicación espiritual practicada básicamente por la población civil que dadas sus creencias religiosas las convirtieron en un legado. Es muy posible que en Okinawa, aun existiendo las danzas , posteriormente se extrajesen sus movimientos de ataque y defensa reduciéndolas mucho para hacerlas fácilmente asimilables tal y como afirmaba Funakoshi.
De todos modos en China se prohibieron también las practicas marciales en la dinastía Yuan(1271-1368) aunque esta persistió en formas para festivales y ceremonias y de nuevo encontramos el concepto religioso. El propio General Qui Jiguang ,entre otros, criticó lo que él llamaba formas floridas (hua fa) buscando los estilos que habían profundizado en las formas puramente marciales (shi zhan). Qué duda cabe que las formas marciales resultaron del digamos, despojo de los movimientos inútiles o irreales para un auténtico combate. Según consta en las ilustraciones de los textos Chinos antiguos estas formas se ejecutaban en parejas a diferencia de las formas individuales que se correspondían más con el aspecto esotérico religioso que sin duda estas danzas mantuvieron desde sus inicios.
El Bubishi o texto antiguo sobre el que pudo edificarse la lucha de Okinawa muestra técnicas de lucha entre dos personas que bien pudieron ser recogidas y estudiadas individualmente por los primeros iniciados y para ello recrearon una lucha imaginaria para recordar los ataques y las defensas. Es muy lógico que esto fuese así quedando una serie de técnicas encadenadas como ocurre con las formas chinas. La automatización de esos movimientos serviría para su aplicación posterior en combate tal y como ocurre en la actualidad con los boxeadores que aprenden una serie de fintas, ataques y defensas en solitario para posteriormente aplicarlas al combate.
Que pudiesen ser disimuladas en otros kata o formas más folklóricos es posible, aunque no tiene mucha lógica ya que los entrenamientos se realizaban en secreto. Sí que es cierto que en China las formas de animales o formas imitadoras constituían junto con la acupuntura y la herboristería una forma de curación y hay en la literatura muchas referencias al respecto. Las formas de animales estaban creadas como una forma de mantener el cuerpo sano y vigoroso ya que se ponían en tensión la casi totalidad de los músculos del cuerpo. Las formas muy estáticas tipo Sanchin o Happoren poseen un componente esotérico y se basan en la alquimia taoísta aunque este es un tema que escapa de las pretensiones de este artículo.
Es lógico pensar entonces que existían formas para la salud, formas esotéricas o taoitas, y otras para la guerra, aunque a veces se fusionasen entre ellas y su manifestación posterior fuese el folklore o la herencia familiar, esto es muy común en China . Funakoshi, ya lo dice en sus libros y lo hemos visto en otros apartados de esta investigación, modificó, redujo, simplificó lo anterior y creó formas o katas nuevas como lo hicieron sus predecesores porque, como también afirmó Funakoshi “El kata no tiene reglas”. Lo hizo y mantuvo algunos movimientos que más pertenecen al folklore y que no son prácticos para una competición real(2) pero sí saludables que es lo que pretendía si se revisa su obra. Una simbiosis creada para la exhibición y su divulgación como método de salud y por ello le añadió el sufijo “Do” .En suma para hacerlas comprensibles y practicables por todo el mundo; y es lo que tenemos ahora.
Intentar ubicar y comprender con exactitud el origen y procedencia de los movimientos, incluso en estos momentos, es labor imposible. Pueden tenerse aproximaciones certeras pero, como todo parte de una mezcla de culturas e influencias que habitaron Okinawa, la labor se antoja muy compleja por los cambios que se han producido en las múltiples transmisiones. El kata en sus diferentes modos( salud, esotérico ,marcial) se transmitía en las familias de padres a hijos ya que se consideraba como algo propio. Existían gran variedad de versiones y modelos puesto que la mayor parte provenían de China y los Estilos en China son innumerables. No hay que olvidar que la guerra de Okinawa acabó con todo ; los que no murieron escaparon a Taiwan, China y más tarde, incluso a Europa. A estas alturas no es precísamete Okinawa el mejor lugar para investigar la cultura del kata sino la cercana isla de Taiwan y por supuesto los documentos y testimoniosque pudieron recoger algunos de los miltares americanosque participaron en la contienda. No hay que olvidar que existían muchas formas/katas en Okinawa y conocemos las que Funakosi popularizó en sus textos.
Lo más práctico consiste en el estudio de los patrones comunes por similitudes y por supuesto por su aplicación y utilidad; para ello remito de nuevo al lector a la obra “Breve Historia del KunFu” de Wilian Acevedo y otros. El estudio comparado de la historia, cultura y creencias religiosas de la época y localización geográfica nos aproxima al encuentro del patrón común .Una vez logrado este el estudio fisiológico y los diferentes cambios del practicante, tanto físico como psíquico, también nos aproximan a esos patrones de los que hablo. De este modo es posible entender de donde podían proceder, trabajando con similitudes en cuanto a las creencias. Una vez conseguido esto es importante encontrar grupos que sigan utilizando estos movimientos en su seno familiar e investigar la razón de su ejecución que en pleno siglo XXI jamás será marcial por razones obvias. En esta labor de investigación se abren muchas puertas para entender el “por qué y para qué lo hacían”. Esta es la única manera de encontrar la mayor aproximación al concepto de forma o Kata en la antigüedad.
(1) Nótese la similitud entre las formas de Chuan Fa y los katas e Karate.
(2)Ya lo deja claro en el principio 18 de sus 20 principios rectores: “El Kata es una cosa”. Involucrarse en una verdadera pelea es otra. Este aspecto cobra realidad absoluta en las competiciones sin reglas que se celebran en la actualidad donde los competidores jamás adoptan posturas floridas de los katas.